domingo, 25 de noviembre de 2012

Ejemplo de síntesis
EL PRÍNCIPE DE NICOLAS MAQUIAVELO

El autor comienza hablando sobre los diferentes principados y la forma en que se adquiere dicho rango.

El primer tipo de Principado es el Hereditario, este se refiere al adquirido de parte de la familia, que ya ha reinado por   muchas generaciones. El segundo es el Principado Nuevo, este se obtiene por vía directa de la proclamación o al añadirse un Pueblo al Estado.
Nicolas Maquiavelo expresa su opinión aclarando su inclinación por los Principados Hereditarios; dado que estos provienen de costumbres y leyes ya establecidas desde dinastías anteriores. Manifiesta también   que es mucho más difícil mantener un Principado Nuevo.
Con relación a los Principados Mixtos o que se adhieren a un reino mucho más antiguo. Si para este caso, quien se añade habla la misma lengua tendrá más oportunidad para conservarse reinando, si por el contrario, la nueva adquisición posee algunas diferencias de lenguaje, pero costumbres parecidas, esto le ayudará a extinguir el anterior linaje y en lo posible no debe cambiar sus leyes o impuestos.
En este tipo de mandato que comienza, Maquiavelo piensa que es mejor radicarse en el nuevo terreno para atender los problemas que se presenten de forma inmediata, y no darse cuenta de ellos desde lejos, cuando estos son   más grandesy ya no hay nada que hacer. El autor cita el ejemplo de los Romanos: quienes de todas las provincias que se adueñaron, las poblaron primero con colonias, no permitieron que los reinos vecinos aumentaran su fuerza y no dejaron que alguna potencia extranjera se instalaran en sus alrededores; inteligentemente, previeron que alguien poderoso, aliándose con los menos fuertes, pudiera en algún momento, promover una rebelión y destronar al imperio. 

Tomando como referencia los Reinos de Turquía y Francia, Maquiavelo   nombra dos tipos de Gobierno basados en   la clase de “asistentes” que acompaña a cada uno de ellos: En el primer tipo El Príncipe elige entre sus súbditos a los ministros que lo ayudarán a gobernar. En el segundo, el príncipe es asesorado por un grupo de nobles, que toman su lugar gracias a la antigüedad de si linaje. 

El Autor, aconseja sobre la forma en que se debe gobernar una ciudad acostumbrado a regirse por sus propias reglas. Dice que hay tres modos: el primero es destruirlo, el segundo es radicarse en él y el último es dejarlo regir por sus propias leyes. Finalmente, escoge la opción de destruirlas y radicarse en ellas porque “…quien se haga dueño de una ciudad y no la aplastase, espere a ser aplastado por ella…”

Según Nicolas M. Existen tres formas de adquirir un principado:
- Por valor y con armas propias,
- Por fortuna y armas no propias
- O por obras de sus propias maldades.

Para el primer caso, conservar un nuevo   principado, depende del talento y de la suerte del Príncipe, ya que se muestra independiente y no sigue otros caminos que diferentes a el, han abierto.

Al tomar decisiones propias, se muestran como líderes y hombres sabios; mientras que, quienes se apoyan en semejanzas de principados anteriores, tendrán más dificultad para mantenerse debido a que implantar nuevas leyes, entorpece su camino.

Quienes adquieren un Principado por fortuna y armas no propias,   no poseen las raices ni las bases necesarias para consolidarse. 

No es conveniente obtener un logro o un Principado por suerte o casualidad, dado que no se conoce desde su nacimiento, los problemas y logros que se han vivido, no se han sentido. Es seguro que en este caso, el principado llegue directamente al fracaso, a no ser, que quien lo comanda, esté a la altura de hacerlo.

Para el último enunciado, quienes llegaron al principado mediante crímenes, en su mayoría aunque por este medio de viles actos, lograron conformar grandes ejércitos obteniendo los más altos rangos. Tal como lo dice el autor, de esta forma “…Podrán alcanzar el domino, pero no la Gloria…”.

Diversas formas se presentan en este libro, de obtener un principado: como anteriormente se dijo, puede ser por el uso de la maldad, o, bien sea, por la escogencia y promoción de sus ciudadanos, lo que se traduce en un Principado Civil.   Cuando esto sucede, el Príncipe debe aliarse con los más grandes de su nación, quienes pueden ser promotores de revueltas o revoluciones.

La fuerza de un Principado, debe medirse según la autosuficiencia del Príncipe, cualidad que es demostrada principalmente, en la habilidad de formar un gran ejército para intimidar a quienes lo retan. 

Los Principados Eclesiásticos, son aquellos que se apoyan en entidades religiosas. No defienden sus Estados, ni gobiernan a sus súbditos. Son Principados “seguros y felices”   ya que prácticamente, no tienen de que preocuparse.

La principal función del Príncipe es dominar el orden y   la disciplina de sus ejércitos, para ello, el debe convivir con sus tropas, mantenerse temible a sus hombres, conocer su historia, estrategias, tácticas, reconocer a los líderes dentro de ellas, para así, ganar sus batallas.

Hay varias razones, por las que un Príncipe, puede ser alabado o censurado, es importante que esté rodeado de personas bien reconocidas, que no entorpezcan sus buenas obras. Tener mano dura es necesaria en ciertos casos, para infundir respeto. Que lo alaben o lo censuren, refleja su desempeño y la aceptación o el rechazo de quienes el gobierna.

Así mismo, El Príncipe, debe evitar ser aborrecido y despreciado, respetar las propiedades de sus súbditos así como las mujeres ajenas. Si un príncipe quiere ser menos preciado, basta con que tome una actitud variable, ligera, afeminada, pusilánime e irresoluto. 

Cumplir con sus promesas y actuar con rectitud, hacen más digno a un Príncipe, esta dignidad se logra haciendo uso de dos diferentes comportamientos, el de hombre: que se rige por las leyes; y el de bestia: por la fuerza.

Así mismo, Nicolas Maquiavelo hace relevancia en cuando y por qué resulta vano o útil para un príncipe, construir fortalezas. Este hecho no es decisivo en tiempos de tragedia, pero bien es diciente por el autor, y para mí interpretado, que no hay mejor fortaleza para un Príncipe, que no ser aborrecido de sus pueblos. 

Esto comienza por el amor de sus súbditos, que nace cuando son honrados por su propio Príncipe cuando sobresale en alguna disciplina, cuando es estimulado en la labor que ejerce y cuando le es brindado por él, un poco de diversión.

Así como debe tener contentos a sus súbditos, El Príncipe ha de tener contentos a sus Ministros, para asegurarse de su plena lealtad y para que no surja entre ellos, el deseo de un nuevo Soberano. Debe también saber huir de sus aduladores con gracia y sin escuchar sus exagerados halagos. 

Hay Príncipes que dejan todo a la fortuna, auque esto no les dure para siempre.

CONCLUSION

Cada persona, es Príncipe en su cualquier rol de su propia vida: en el hogar, en el trabajo, en lo social pero más importante aún, en su interminable crecimiento personal.

Yo elijo cómo llegar a ser Príncipe, si por mérito, por suerte, por mis propios medios o por los de otros.

Lo ideal para mí es llegar a ser el tipo de Príncipe, forma nuevas nuevas naciones, es decir, que construyo mi propia vida y no me rijo a la forma en la que otros la viven.

No me gustaría ser un Príncipe al que los súbditos, a quienes interpreto como quienes me rodean, aborrecen porque simplemente mi forma de ser, les inspire hacerlo.

El mejor modelo de Príncipe, es aquel que se enfrenta en las batallas, con todas sus buenas tropas: actitudes, capacidad de tomar decisiones sin perjudicar a los demás, aliados que amamos y que nos amen, estrategias con tácticas llenas de inteligencia y buenos procedimientos. 

Así como lo nombra Maquiavelo: “… no hace falta que un Príncipe posea todas las virtudes, pero conviene que aparente poseerla.

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